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Educación y Concienciación

Cinco señales que te dicen que es hora de ver a un terapeuta

Como un profesional de la salud mental que ha estado en el campo por un tiempo, ha sido interesante observar por qué y cómo la gente termina en mi oficina buscando orientación. La siguiente es una lista de indicadores que pueden estar indicándole que podría ser el momento de buscar apoyo de un profesional de la salud mental.

  1. Tus seres queridos se están dando cuenta de que eres diferente. A veces, no somos capaces de mirarnos objetivamente... es decir, no podemos ver claramente cómo nos comportamos a veces. Es como cuando te miras en un espejo y sólo ves ciertos defectos o manchas en tu cara o cuerpo pero no puedes ver todo el cuadro. Aquellos que nos rodean, específicamente nuestros seres queridos, tienen una perspectiva especial de nosotros mismos y pueden ver diferentes aspectos de nosotros mismos que nosotros no somos capaces de ver. Si los seres queridos, las personas que nos ven todos los días o las personas que interactúan con nosotros a menudo observan comportamientos inusuales o "no típicos" y los señalan, pueden ser señales que indican que necesitamos ayuda adicional de un terapeuta. Es posible que le digan que están preocupados por cosas como el abuso de sustancias, la irritabilidad, los cambios de humor, el aislamiento o las rutinas diarias.
  2. Sientes una sensación de incomodidad emocional que ha durado más de 2 semanas. Has llegado hasta aquí en la vida con todo lo que tienes, pero a veces, la vida puede volverse desalentadora o inmanejable. Si sientes alguna apatía, tristeza, nerviosismo, preocupación o incertidumbre que ha sido inmanejable o si notas cambios de comportamiento como no querer entablar relaciones, devolverle el golpe a los demás, sentir que no quieres hacer nada, no encontrar placer en viejos pasatiempos o cambios en tu apetito, puede que sea el momento de mirarte más de cerca. Cuando estas "señales" aparecen durante más de dos semanas, puede ser el momento deayuda de un profesional. Es entonces cuando puede ser beneficioso buscar una terapia para no tener que cargar con el peso de estos desafíos por su cuenta.
  3. Tienes algo de equipaje sin empacar. ¿Recuerdas ese incidente del que nunca le hablaste a nadie? ¿O ese "esqueleto en el armario" del que nunca hablarás con nadie? A veces, estos viejos "secretos" o "cosas vergonzosas" pueden ser la causa de la depresión, la ansiedad y los problemas en las relaciones. Trabajar con estos traumas puede realmente aliviar el dolor emocional y aumentar tu calidad de vida general (física y emocional). Los terapeutas son personas que le ayudan a llevar su dolor para que no tenga que guardar estos oscuros secretos a solas. También mantienen la información teniendo en cuenta su privacidad y dignidad y están obligados a una estricta confidencialidad, para que sepa que su material está a salvo con nosotros.
  4. Lo has estado posponiendo. Sé que todos estamos muy ocupados... familia, trabajo, finanzas, y todas las demás cosas en tu plato. Tal vez lo has escuchado de tus seres queridos o has tenido un momento antes en la vida en el que te has dicho a ti mismo que probablemente deberías buscar ayuda profesional. Tal vez tenga curiosidad por saber cómo puede ayudarle la terapia a sentirse mejor, pero no ha tenido el tiempo o los medios para hacerlo. La mayoría de los terapeutas, especialmente hoy en día en medio del Coronavirus, han hecho una transición en la mayoría o en todas sus prácticas para servir a las personas en línea. Esto aumenta la conveniencia de la terapia y ahorra mucho tiempo. Una sesión de terapia típica dura entre 45 y 60 minutos y puede hacerse una vez por semana (o con menos frecuencia).
  5. Quieres romper los ciclos. En algunos casos, es posible que sea plenamente consciente del daño que han causado las personas o las situaciones en su vida. Pueden venir a la mente patrones "disfuncionales" o insalubres que han plagado a tu familia durante muchas generaciones. Tal vez nadie en su familia ha intentado nunca ir a terapia debido al estigma asociado con la búsqueda de ayuda o incluso debido a la falta de acceso o de recursos. Ahora es el momento de considerar si quieres romper esas "maldiciones generacionales" y aprender maneras saludables de vivir. También podrías evitar a las generaciones futuras explorando nuevas formas de afrontarlo.

 Ahora que ha leído estas señales y tiene más detalles sobre la terapia, espero que considere inscribirse con un terapeuta que se ajuste a sus necesidades. Si está listo para participar en el proceso de la terapia, por favor contáctenos en la Consejería de El Paso 915-209-1234. Espero que la lectura de estos ejemplos le haya ayudado a obtener una nueva perspectiva sobre la importancia de ver a un terapeuta. Le deseo paz, amor y salud mental.

Cristal Martínez Acosta, LPC-S, NCC
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